El desarrollo de Covid-19 en climas cálidos

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Qué podemos saber realmente sobre lo que sucederá con Covid-19 en climas cálidos

De alguna manera existe la noción o sospecha de que el nuevo coronavirus puede desaparecer por sí solo en países de climas cálidos. Incluso el presidente de Estados Unidos ha sugerido esto. Algunos piensan que la experiencia con el SARS en 2003 proporciona evidencia para creer que esto puede ser así. Por esta razón, creemos importante por un lado investigar qué ideas sostienen esta noción. Y por otro lado, explicar cuáles son los factores que pueden influir en el desarrollo de la enfermedad Covid-19 en climas cálidos.

La respuesta breve es que quizá podemos esperar reducciones modestas en el contagio del Covid-19 en climas más cálidos y húmedos, debido al cierre de escuelas en regiones templadas del hemisferio norte. Sin embargo no es razonable esperar que estas disminuciones o una transmisión más lenta sean suficientes para hacer una disminución significativa.

Pero antes de lanzar una hipótesis sobre lo que puede pasar con el Covid-19 en climas cálidos, comencemos por aclarar algunos mitos popularizados. De esta manera, podemos entender más a detalle en qué consiste cada uno y en dónde estriba el posible error.

Mito 1: en 2003, el SARS desapareció por sí solo cuando el clima se volvió más cálido

El SARS no murió por causas naturales. Fue eliminado gracias a  intervenciones de salud pública extremadamente intensas en diversos países. Tales como la China continental, Hong Kong, Vietnam, Tailandia, Canadá y otros lugares. Esto implicó aislar casos, poner en cuarentena a los contagiados, medidas de distanciamiento social y otros esfuerzos intensivos. Las medidas funcionaron bien para el SARS porque los pacientes que eran más infecciosos también estaban enfermos de una manera distintiva. Es decir, los casos enfermos eran los transmisores. Y además se podía identificar a los contagiados. Por lo que aislaban solo a la gente enferma para frenar la transmisión.

En Toronto, el SARS resurgió después de que la ola inicial fue controlada y las precauciones fueron descontinuadas. Este resurgimiento finalmente se vinculó a un caso de la primera ola. El resurgimiento confirmó que fueron las medidas de control las que detuvieron la transmisión la primera vez.

Personas en Hong Kong: epidemia de SARS en 2003

Mito 2: los coronavirus del resfriado común son estacionales, con poca transmisión en el verano

Predecir cómo se comportará un virus nuevo en función de cómo se comportan los demás siempre es especulativo. Pero la especulación es una parte de la ciencia. Los científicos generan hipótesis diversas cuando hay poca información disponible y las desarrollan. Entonces, el primer problema con este mito es el siguiente. No se sabe realmente si el nuevo coronavirus SARS-CoV2, que tiene ciertos parecidos con los otros coronavirus OC43, HKU1, 229E y NL63, se comportará de la misma forma. Dicho de otra manera, no sabemos si los cuatro coronavirus previamente existentes son buenas analogías para este nuevo virus. Aún así, científicos creen que vale la pena considerar la analogía en particular con OC43 y HKU1. Pues son los parientes más cercanos del SARS-CoV2 entre los coronavirus estacionales.

La otra razón por la que esto es un mito es que los virus estacionales que han estado entre la población durante mucho tiempo (como OC43 y HKU1) se comportan de manera diferente a los virus que aparecen por primera vez. Para entender por qué esto es así, es útil recapitular qué se sabe acerca de por qué muchos virus respiratorios son estacionales en invierno. Esto es especialmente relevante en regiones templadas como.

Factores que pueden influir en el desarrollo de Covid-19 en climas cálidos

Los científicos han identificado cuatro factores que contribuyen a este fenómeno. Para algunos virus, se tiene evidencia de qué factores son más importantes. Pero para otros, es necesario extrapolar. A continuación explicaremos cuatro factores que influyen en el comportamiento de los virus estacionales.

Factor 1: el medio ambiente

En invierno, por lo general, el aire exterior es más frío y seco tanto en interiores como en exteriores. Para la influenza, se ha demostrado en el laboratorio que la humedad absoluta y la cantidad de vapor de agua en el aire afectan de manera importante la transmisión de la gripe. Por este motivo las condiciones más secas son más favorables para la transmisión. También se demostró que los patrones epidemiológicos son consistentes con los datos de laboratorio de diferentes sitios de estudio.

En particular, un estudio de Vietnam analizó enfermedades similares a la influenza, sin distinguir la influenza de otros tipos de patógenos. Esto sugiere que mecanismos similares pueden estar funcionando para otros virus respiratorios, tales como los coronavirus. Sin embargo, se desconoce aún si hay estudios específicos sobre el papel de la humedad para los coronavirus u otros virus respiratorios además de la gripe.

También es importante saber que puede haber algunas condiciones muy húmedas que también favorecen la transmisión de la gripe. Por ejemplo en los trópicos. Aún así, es seguro decir que en los países templados, el aire frío y seco significan condiciones favorables para la transmisión de la gripe.

gente caminando en China durante el inviernoCoronavirus y climas cálidos

Para la pandemia actual, se ha sugerido que el factor del calor y la humedad es relevante. Sin embargo, se desconoce  el comportamiento exacto de este coronavirus. La información con la que contamos para saber cuál será el comportamiento del SARS-CoV2 es un indicador que nos puede dar una idea aproximada. Pero no es determinante. Se sabe a partir de estudios que la transmisión del virus es posible en muchos climas diferentes. Lo importante sería saber de qué manera se afecta, ya sea que aumente o disminuya, la propagación de acuerdo a los diferentes elementos que componen un clima.

Por ejemplo, se ha señalado que Singapur, que se encuentra casi en el ecuador, ha tenido una transmisión bastante significativa. Esta podría ser una evidencia para extrapolar, pero también es cierto que existen muchas diferencias entre Singapur en febrero y una zona templada en verano. Por ejemplo, diferente duración del día, radiación ultravioleta y otros factores que pueden ser importantes para el coronavirus.

Ahora bien, la información relevante es la del actual brote que comenzó en China durante el invierno. Un estudio reciente observó la variabilidad del comportamiento del virus en varias ciudades de China y en algunos países vecinos. En las primeras fechas del brote, los países con temperatura del aire y humedad más bajas (por ejemplo, Corea, Japón e Irán) mostraron brotes más severos que los países más cálidos y húmedos (por ejemplo, Singapur, Malasia y Tailandia). Considerando el logaritmo natural del número promedio de casos por día del 8 al 29 de febrero como una medida aproximada de la gravedad de los brotes de Covid-19, se mostró que la gravedad está negativamente relacionada con la temperatura y la humedad.

Factor 2: Comportamiento humano

En invierno, las personas pasan más tiempo en interiores con menos ventilación y menos espacio personal. Esto en comparación con el tiempo que pasan en exteriores durante el verano. En particular, las escuelas son un sitio de transmisión de enfermedades infecciosas. Los ciclos escolares han sido identificados como períodos de mayor transmisión de virus respiratorios. Además de los que causan varicela, sarampión y gripe. La influenza pandémica de 2009 en Estados Unidos disminuyó mucho durante el verano y luego volvió rápidamente en septiembre.

Aunque la relevancia de los ciclos escolares es importante, aún es desconocida para el Covid-19. Esto debido a que se ha identificado muy pocos casos en niños. Esto puede significar que no se infectan fácilmente y no transmiten mucho. También es posible que no presenten síntomas graves cuando están infectados y que, sin embargo, transmitan. Otra posibilidad es algún fenómeno similar intermedio entre ambas hipótesis. Comprender esto es clave para saber si el cierre de escuelas puede ayudar a controlar la propagación de Covid-19. Esto permitirá anticipar el efecto de las vacaciones de verano en el avance de la epidemia.

Factor 3: el sistema inmunológico del huésped

Es posible que la condición del sistema inmunológico de una persona promedio sea peor en invierno que en verano. Una hipótesis al respecto se ha centrado en la presencia de la melatonina. Esta sustancia tiene algunos efectos inmunes y está modulada por el fotoperíodo, que varía según la estación. Otra hipótesis con más evidencia es que los niveles de vitamina D, que dependen en parte de la exposición a la luz ultravioleta (mayor en verano), modulan nuestro sistema inmunológico de manera positiva.

Mujer tomando el sol y vitamina D: qué esperar del Covid-19 en climas cálidos

La evidencia relevante de esta hipótesis es que la suplementación con vitamina D reduce la incidencia de infección respiratoria aguda. Esto según un metanálisis de ensayos aleatorios. Esta es un área prometedora para realizar más investigaciones, pero en la actualidad su relevancia es incierta. De nuevo, tenemos ciertos indicadores que nos ayudan a darnos una idea. Mas no implican un pronóstico determinante sobre qué puede ocurrir con Covid-19 en climas cálidos.

Factor 4: agotamiento de los huéspedes susceptibles

Aun sin variabilidad estacional, las epidemias de enfermedades infecciosas aumentan de manera exponencial, se nivelan y disminuyen. Esto sucede debido a que cuando muchos individuos son susceptibles, cada caso infecta más de un caso nuevo (Reff> 1). Entonces, a medida que disminuye la proporción de contactos susceptibles, la epidemia alcanza su punto máximo (Reff = 1) y finalmente disminuye (Reff <1).

Este proceso interactúa con los factores estacionales para producir epidemias recurrentes. Casi siempre en el mismo momento del año. Los factores estacionales pueden ser los antes mencionados o puede la aparición de nuevos casos susceptibles. Un ejemplo de esto son los nacimientos.

Nuevas infecciones estacionales

Los nuevos virus tienen una ventaja temporal importante: pocos o ningún individuo de la población es inmune a ellos. Las infecciones estacionales pueden ocurrir “fuera de temporada” cuando son nuevas. Los virus viejos, que han estado en la población durante más tiempo, operan con un margen más pequeño. La mayoría de las personas son inmunes. Así que los virus tienen que conformarse con transmitirse entre los pocos que no son inmunes. En otras palabras, los virus que han existido durante mucho tiempo pueden garantizar su vida al propagarse a través de la población solo cuando las condiciones son más favorables, en este caso en invierno.

La consecuencia es que los nuevos virus, como la influenza pandémica, pueden propagarse fuera de la temporada normal. Por ejemplo, en 2009, la pandemia comenzó en abril-mayo (fuera de la temporada de influenza), se calmó en el verano (tal vez debido a la importancia de los niños en la transmisión de la gripe) y luego se recuperó en septiembre-octubre, antes del comienzo de temporada normal de influenza. La estacionalidad no restringe los virus pandémicos de la misma forma que los antiguos. Este patrón es común para las pandemias de enfermedades respiratorias. 

Hombre con cubrebocas en el metro

Conclusiones: ¿qué esperar de Covid-19 en climas cálidos?

Para el nuevo coronavirus causante de Covid-19 hay razones para esperar que, al igual que otros betacoronavirus, se transmita de manera más eficiente en invierno que en verano. Esto aunque se desconozca los mecanismos responsables. Se espera que la variación sea modesta y no suficiente para detener la transmisión por sí sola.

Según la analogía con la influenza pandémica, algunos otros esperan que el SARS-CoV-2, como un virus nuevo para los humanos, enfrente menos inmunidad. Y que por lo tanto se transmita de manera más fácil incluso fuera de la temporada de invierno. Cambiar las rutinas y las vacaciones escolares puede ayudar, pero es poco probable que detengan la transmisión.

En resumen, aún si Covid-19 muestra alguna variabilidad estacional, es poco probable que desaparezca por completo durante los meses de verano, como algunos han sugerido. Aunque se puede extrapolar, no se puede saber cuál será el progreso del Covid-19 en cada una de las regiones. Debe considerarse que un cambio, por mínimo que sea, en el comportamiento de este nuevo coronavirus podría implicar beneficios para la propagación y por consiguiente una disminución de casos.

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Fuentes

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